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domingo, 26 de octubre de 2014

Cuestión de Confianza.



Reflexión sobre el tema a abordar en la próxima Ejecutiva Federal del PSOE en relación al posible pacto con el PP sobre la ley de transparencia. 

La contundencia del secretario general Pedro Sánchez en los casos de presunta corrupción acaecidos en el seno del partido sitúan a la formación socialista en clara ventaja con el PP, que en ningún momento ha asumido, ni siquiera, la posibilidad de corrupción en su formación. 



 Muchos de los militantes tienen, yo entre ellos, la sensación de que la firma del pacto será utilizado en contra nuestra y a su favor. Nuestra imagen de respuesta enérgica debe mantenerse ante los ciudadanos, a quién son difíciles de explicar los "pactos de Estado". Cuando los apoyamos acabamos, a los ojos de la opinión pública, confundidos con el Partido Popular.

Desde nuestra posición ventajosa debemos perseguir, si, un pacto contra la corrupción, pero, deberíamos hacerlo en un marco parlamentario más amplio que el  del "denostado" bipartidismo.



En un futuro próximo seremos testigos de una distribución parlamentaria más fraccionada que la actual, en la que, en todos los casos, será necesario, afortunadamente, mucho debate y mucho pacto. 



Quizás sea, entonces, la cámara legislativa, más acorde con la realidad y más eficaz/eficiente a la hora de legislar a medio y corto plazo, con voluntad de que las leyes permanezcan, para provecho de los ciudadanos, que se verían libres de la compulsión neurótica de los perros de Paulov que no podían distinguir entre las señales que se les ofrecían.

Repetiré una vez más, como dice Joaquín M Fuster, de quién me considero amigo, que sólo desde la confianza es posible construir un mundo en libertad.




lunes, 20 de octubre de 2014

Paseando entre flores de Bignonia.

Interludio:

Los laureles florecen de nuevo con el préstamo de la Bignonia. Durante las primeras semanas de otoño, cuando la vegetación languidece y se precipitan las hojas del árbol del Amor, cuando apetece menos exponerse al Sol y darse un chapuzón da pereza, la Bignonia regala sus flores a todas la plantas del jardín. Una nueva floración, prestada. Una alfombra de flores para los últimos pasos desnudos del verano.

Fin del Interludio.

Sigue mi preocupación por la intervención de la Coalición Contra el Estado Islámico en Iraq y por nuestra participación.







domingo, 19 de octubre de 2014

¡Iraq, otra vez Iraq!

 
(gmecmissing.wordpress.com The Baloch Hal Editorial: Chasing “Ghandi's grandchildren”)



Reflexión sobre la votación, que se celebrará el próximo miércoles 22 de octubre, de la Solicitud de autorización del Congreso de los Diputados para la participación de Unidades Militares Españolas en el marco de la coalición para la lucha contra el Estado Islámico de Iraq y de Levante.
 
La Resolución S/RES/2170(2014) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no contempla acciones militares. Tampoco las contienen las Conclusiones de la Conferencia de París, de 15 de setiembre de 2014. Sí aconsejan, ambos documentos: el uso de la diplomacia como herramienta para la solución del conflicto en Iraq/Siria. Sugieren la lucha contra el reclutamiento de voluntarios yihadistas en nuestros propios países, la persecución de la financiación y el bloqueo al acceso a las armas.

Me queda la duda razonable de si somos o hemos sido proveedores, directa o indirectamente, de armamento a estos países o a estos grupos terroristas.

Aunque el ministro de Defensa señor Morenés ha confirmado que se enviarían 300 militares, como parte de la aportación española a la coalición internacional liderada por los Estados Unidos, para una misión de entrenamiento del ejército ir aquí y que no intervendrían en operaciones de combate sobre el terreno, seguiríamos participando de una acción militar que tiene como objetivo, en palabras de Barak Obama, "degradar y destruir al Estado Islámico".

¿Qué es el Estado Islámico? ¿Los bombardeos sobre Iraq degradan y destruyen las ideas del Estado Islámico? ¿o realmente degradan (humillan, rebajan y envilecen) y destruyen (ocasionan grave daño) a seres humanos, a personas concretas? ¿En nombre de qué o quién disponemos de la vida de los demás? ¿Se distinguen nuestras razones de su fundamentalísmo? ¿O son oscuramente interesadas como lo fueron las que propiciaron la invasión de Iraq y la caída y ejecución de Sadam Hussein? ¿Acaso podemos imponer la libertad y la democracia por la fuerza?

"La violencia es el último recurso del incompetente", (Salvor Hardin, alcalde electo del planeta Términus, personaje ficticio de la novela Fundación del escritor Isaac Asimov).

La vocación pacifista del socialismo la personifica Jean Jaurés, diputado socialista francés que se opuso a la Primera Guerra Mundial. En ocasión de celebrar el centenario de su asesinato, Pedro Sánchez, Secretario General del PSOE, declaraba: "la guerra no es un instrumento, sino una consecuencia de la mala política. El compromiso de los socialistas es con la buena política y con la paz", (EuropaPress, 31 de julio de 2014).

La violencia no engendra más que violencia. 

Sólo con la no violencia lograremos vencer a la violencia. Desde ella, desde un pensamiento, una palabra y una acción pacíficas, evitando causar dolor a cualquier ser vivo, aunque se trate de un enemigo, no hay enemigos, conseguiremos un comportamiento similar de retorno.

Los referentes de la no violencia son: Las Bienaventuranzas -bienaventurados los pacíficos-, Ghandi, Lanza del Vasto, Martin Luther King, entre otros.

Ayudan a entender cuál debería ser la postura de la izquierda frente la intervención militar en Iraq los artículos de Javier Doz, en Nueva Tribuna de 3 de octubre y 9 de octubre, y de Edmundo Fayanas Escuer, también en Nueva Tribuna de 16 de octubre, que abundan en la obligación de conocer como se generaron estos movimientos y que, desde el internacionalismo que verbalmente profesamos, deberíamos los socialistas luchar para que, como dice Alfonso Guerra, "nadie sea tan rico como para poner a otro de rodillas, ni nadie sea tan pobre como para tener que arrodillarse ante otro".
 
Para concluir recurriré, una vez más, a Salvor Hardin/Asimov: "Nunca permitas que el sentido de la moral te impida hacer lo que está bien".

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Los derechos históricos de Atapuerca o la modificación de la Disposición Adicional Primera


Disposición Adicional Primera: La Constitución ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales. La actualización general de dicho régimen foral se llevará a cabo, en su caso, en el marco de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía.

¿Qué entendemos por derechos históricos de los territorios? ¿Qué se entiende por foral?

Los territorios no tienen derechos, los tienen los individuos. Además las historias de los individuos de los distintos territorios no se remontan a edades tan distintas como para poder establecer una clasificación en función de su edad y por ello merecedores de derechos y privilegios superiores al de menor rango cronológico.

La Academia de la Lengua entiende por fuero "la compilación de leyes o normas, instituciones". ¿Qué grupos de individuos, aún remontándonos a sus inicios, no tuvieron leyes, normas o instituciones que los rigieran? ¿Acaso la normas y las leyes son patrimonio exclusivo de grupos más evolucionados(?)?

Aquello común a todos los grupos y desde, probablemente, el inicio de los tiempos de la especie humana sobre la tierra, son los mecanismos de equilibrio social que previenen y garantizan la integridad de los individuos y del mismo grupo. No podría ser de otra manera.

No sabemos que pintamos en este mundo, lo decían Leibniz y Heidegger -¿porqué el ser y no la nada?- y lo repite estos días Hawking -"ahora mismo no sé aún porqué existe el Universo"-, pero la aparición azarosa del hombre sobre la tierra, en el Universo, quizás tenga una buena respuesta, no menos contingente, en la frase de Carl Sagan: "Somos el medio para que el cosmos se conozca a sí mismo" y, añado yo, ¡para dejarlo un poco mejor!

No estaría mal que desde la Cámara Legislativa se intentaran redactar normas y leyes que respetaran aquel equilibrio que mantiene integros a los humanos y al medio en el que vivimos.

Por todo ello estoy convencido que la disposición adicional primera de nuestra Constitución, es exclusiva, para sólo dos autonomías, y excluyente para el resto. Si nos remitimos al original significado de autonomía como la condición de quien, para ciertas cosas, no depende de nadie quizás debamos de una vez por todas someter a la administración central a una dieta de adelgazamiento en favor de mejorar la capacidad de gestión de ingresos y gastos de las autonomías, contribuyendo éstas, sin arrogancia periférica, al equilibrio social de todo el país y aquella, sin prepotencia central, contribuir al debate, fijación y control de normas comunes.

Quede el párrafo primero de la Primera Disposición Adicional: La Constitución ampara y respeta los derechos de los ciudadanos de los territorios autónomos, a través de sus instituciones, a la administración de sus propios ingresos y gastos.
Y sea el segundo párrafo: La actualización general de dicho régimen autonómico se llevará a cabo, en su caso, en el marco de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía, respetando la cohesión -efecto de reunirse las cosas entre si-, la solidaridad -adhesión a la empresa de otros- y la fraternidad -amistad o afecto entre hermanos o entre quienes se tratan como tales-.

Quizás así logremos amparar y respetar los derechos de todos, desde nuestro antecesor hombre de Atapuerca que ya no los precisa, el amparo y el respeto, hasta el actual emigrante, equilibrista en las violentas vallas de Ceuta y Melilla, que si los necesita.


sábado, 13 de septiembre de 2014

Los recortes y la Sanidad Pública

 

 
Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 16/2012 distintas entidades, Salud y Familia , Médicos del Mundo y un grupo de investigadores, que se preguntaban en la revista British Medical Journal ¿Pueden los recortes de la austeridad desmantelar el sistema sanitario español?, se han manifestado en contra.
 
Los redactores del informe Impacto de la reforma de la asistencia sanitaria en España sobre la cobertura pública y Universal de Salud y Familia, 2012, opinaban que "el conjunto de medidas contempladas en aquel RDL supondrían -como así ha sido- la restricción de acceso al sistema sanitario público para amplios grupos de población residente en España que se encuentran en situación de privación y/o de desventaja social".
  
Médicos del Mundo en su informe de 2014 afirma que el RDL “ha supuesto un cambio del modelo del Sistema Nacional de Salud que, amparado por la crisis, deja a cientos de miles de personas sin asistencia sanitaria y nos retrotrae a un desfasado sistema de aseguramiento~y copago por la prestación de determinados servicios, con consecuencias nefastas para la salud de toda la población y para la sostenibilidad del Sistema Nacional, contribuyendo a acrecentar las desigualdades en salud".
 
Recomienda Medicos del Mundo "la derogación de este injusto RDL y la restauración de un sistema de asistencia universal, pública y gratuita para todas las personas residentes en España".

Helena Legido-Quigley y sus colegas, en su artículo en el British Medical Journal, explican que~"...una serie de ‘reformas’ desconectadas podría, sin medidas correctivas, llevar al desmantelamiento efectivo de grandes partes del sistema sanitario español,~con efectos potencialmente perjudiciales para la salud".
 
Sin ser ninguno de los impactos relacionados de menor importancia pienso que aquello más grave es haber perdido la condición de ciudadanos, con derecho universal~a la salud, a su promoción y ~a su mantenimiento. Hemos pasado de ser sujetos de derechos a la necesidad de estar asegurados o depender de la voluntad benefactora. 
 
La financiación del Sistema Nacional de Salud se alimenta de los Presupuestos Generales del Estado, a los que contribuimos todos con el pago de impuestos, directos e indirectos. También a los residentes "sin papeles" que incluso en situación de desempleo siguen consumiendo, una forma de recaudar impuestos. En relación al copago debo recordar que la asistencia sanitaria es gratuita en el momento de su uso, que se ha pagado anteriormente mediante los impuestos. 
En otros países de Europa se hace frente al pago de la deuda pública y a sus intereses sin recorte en las prestaciones sociales de educación, asistencia sanitaria o dependencia. Es la voluntad política del ejecutivo, gobierno de Mariano Rajoy, quien hace gravitar el peso de esas pérdidas sobre los derechos consolidados de los ciudadanos y no sobre los verdaderos culpables de la crisis que nos ahoga.
   
Si, como se dice, hemos gastado por encima de nuestras posibilidades ¿quién estiró más el brazo que la manga? Quienes asumieron un elevadísimo riesgo en inversiones inmobiliarias fueron las entidades financieras que prestaron cantidades millonarias a aquellos que, como la lechera, construyeron castillos en el aire. Hoy estas entidades financieras que arriesgaron los ahorros de los impositores y los perdieron han trasladado, con la ayuda del Gobierno y del Banco Central Europeo, sus pérdidas a nuestros bolsillos y a nuestra asistencia sanitaria.
 
Insostenible es mantener una estructura financiera que no está al servicio de los ciudadanos, que obtiene más beneficio de la especulación que del trabajo. 

Por todo ello debemos tomar de nuevo las riendas de nuestras vidas como ciudadanos para evitar que nos arrebaten aquello que logramos, desde el inicio de la especie, gracias a la formulación de normas y leyes, desde la confianza, que tratan de evitar y paliar, cuando aparece, el daño individual y colectivo: el equilibrio social.
 


PD: CCOO ha publicado recientemente  un informe que abunda en la denuncia del impacto de las medidas del RDL.




 


miércoles, 20 de agosto de 2014

No soy republicano.


(En la imagen Sócrates en el Ágora, retazo de "La Escuela de Atenas" de Rafael)
 

En anteriores entradas en este blog me he manifestado crítico con la Monarquía parlamentaria como forma política del Estado español, pero nunca, explícitamente, me he declarado republicano.

Por república entiende la Academia de la Lengua Española (RAE por sus siglas heredadas del Antiguo Régimen) aquella "organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos". Y siguiendo bajo el cobijo de la lengua aceptamos que ciudadano es el "sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno del país".

En este sentido quizás debería considerarme republicano, pero sin añoranza alguna por repúblicas anteriores, ni por sus signos. Hoy no sabría si escuchar respetuosamente la Marcha Granadera de la I República o el Himno de Riego de la II. Tampoco si saludar a la bandera "rojigualda" de 1873 o a la tricolor de 1931. Acaso no deba hacer nada de lo anterior.

En un anterior post a la disyuntiva entre monarquía -entendida como institución hereditaria y no a la manera de Aristoteles, elegible- o república contesté de manera asertiva: Democracia participativa y deliberativa. 

Democracia en la que los ciudadanos podamos definir qué modelo de sociedad queremos, cuáles deben ser los fines a conseguir y qué medios utilizar, sin permitir que la inevitable y necesaria delegación se transforme en Nomenklatura (1), en casta (2), que en nombre de las razones de estado, olvida, una vez más, a los ciudadanos, de "quienes emanan los poderes del Estado".

 
La prudencia, el debate en la toma de decisiones, no enlentecen el buen gobierno. La gobernabilidad no puede permitir la comisión de actos arbitrarios de indeseables consecuencias que, en ocasiones, deberán resarcir gobiernos distintos de aquellos que los dictaron.

La cuestión es qué forma política de Estado nos podrá permitir a los ciudadanos  el ejercicio de nuestros derechos y la intervención en el gobierno de nuestro país.

PS: 
 
1. "José Antonio Pérez Tapias ha pedido a Pedro Sánchez  que incluya en su propuesta de reforma constitucional la derogación del artículo de la estabilidad presupuestaria que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pactó hace tres años con el PP".
Ésa sigue siendo la primera pregunta a contestar que el periodista Agustín Baeza Díaz-Moreno formulaba  a los candidatables del PSOE y que en el debate del siete de julio evitaron contestar Sánchez y Madina.

2. Mi Maestro de primaria insistía en la importancia de la gramática, en el uso correcto de las palabras, de la sintaxis y de la prosodia. Por ello algo chirría en mi interior cuando Pedro Sánchez, en sus ruedas de prensa, entrevistas y comunicados, usa y abusa de la primera persona del singular, olvidando que es el secretario general de una formación política cuya suma de militantes y simpatizantes es más que cualquiera de las individualidades que conforman su dirección.
El PSOE es una formación diversa donde conviven personas con distintas opiniones en el marco común del socialismo, incluso aquellas que no le votaron (51,6%) en las primarias del trece de julio, pero que todas ellas buscan la regeneración del centenario partido,  en el que siguen creyendo.
Viene a cuento lo dicho en líneas anteriores: necesitamos menos yoismo y más participación y deliberación.

1. El término nomenklatura define una élite de la sociedad de la extinta Unión Soviética, formada casi exclusivamente por miembros del Partido Comunista de la Unión Soviética, que tenía grandes responsabilidades como grupo humano encargado de la dirección de la burocracia estatal y ocupaba posiciones administrativas claves en el gobierno, en la producción industrial y agrícola, en el sistema educativo, en el ambiente cultural, etc. obteniendo usualmente grandes privilegios derivados de la ejecución de dichas funciones.
http://es.wikipedia.org/wiki/Nomenklatura
2. ...grupo que forma una clase especial y tiende a permanecer separado de los demás...



















domingo, 17 de agosto de 2014

Carta abierta a Podemos...

...y a todos los ciudadanos.

 


Los resultados de las recientes Elecciones al Parlamento Europeo siguen siendo, en las  refrescantes tertulias estivales que tenemos en familia, el motivo principal de debate. Especialmente la radiografía del país que nos ha dejado la circunscripción única: España con un electorado que, superando a la derecha en el gobierno, reclama cambios hacia la izquierda y se aparta del bipartidismo que llenó la "primera transición".

La irrupción torrencial de Podemos ha traído a nuestra memoria ideas que permanecían adormecidas, quizás escamoteadas, por un curioso y pragmático (¿o interesado?) tránsito desde la Era de Franco, la Dictadura, a la instalación en un frágil y precario estado social y democrático de derecho. Estado pequeño burgués, satisfecho de sus logros, donde nuestro ejercicio de la democracia, como ciudadanos, ha quedado limitado a la emisión de un voto cada cuatro años; donde las decisiones políticas las toman,  en última instancia,  los intereses especulativos  de bancos, empresas y particulares, en ocasiones disfrazados de benefactores. 

Han quedado por el camino "el pluralismo político", "la formación y manifestación de la voluntad popular", "la participación política", "la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales" y la "estructura interna y funcionamiento democráticos de los partidos políticos, de las organizaciones sindicales y empresariales" -artículos 6 y 7 de la Constitución Española de 1978-.

Un título está siempre presente en nuestras disquisiciones: El Proyecto Esperanza, de Roger Garaudy: "Las alternativas que nos imponen o proponen los estados o los partidos no están a la altura de la crisis y no pueden resolverla". "Los pueblos se han hecho adultos".

No es de extrañar que entre los españoles cunda el disgusto, la indignación y la rabia. Es posible cambiar la vida, pero hagámoslo de manera saludable: Reconozcamos la diferencia del otro sin reproches, sin ánimo de venganza. 
 

Seamos capaces de superar sin enconó las dos Españas. Evitemos seguir siendo como la pintura negra de Goya "riña a garrotazos" o la última secuencia de "La lengua de las mariposas" donde el aplicado y predilecto alumno apedrea al Profesor.

Ya tenemos normas escritas, vayamos a reformarlas y hacerlas cumplir, sin ira. Sepamos que habrá que odiar muchas cosas para no odiar a nadie.