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domingo, 12 de julio de 2026

Ficción parlamentaria o serpiente de verano.

PP y VOX sorprendieron al Congreso al activar el artículo 168, el procedimiento agravado para reformas de máximo nivel. La iniciativa colocó la monarquía en el centro del debate político.

El documento describe la Corona como una institución obsoleta y anacrónica, heredada de la Era de Franco y admitida, a regañadientes, durante el debate constitucional. Recuerda que la sucesión sigue apoyándose en una regla difícil de justificar en pleno siglo XXI: la herencia y la discriminación sexual. En un sistema democrático avanzado, la herencia no garantiza buen gobierno, y la inviolabilidad y la ausencia de responsabilidad eliminan la rendición de cuentas.

La función del Rey de “arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones”, recogida en el artículo 56.1, aparece cada vez más como una fórmula simbólica.

La iniciativa sostiene que la institución está lejos de los estándares democráticos del siglo XXI. El gesto no asegura un cambio, pero abre un debate que llevaba décadas fuera del foco parlamentario.

Las reacciones del arco parlamentario fueron inmediatas. La derecha tradicional expresó preocupación por abrir un debate que considera innecesario. La izquierda defendió que la discusión es legítima y estaba pendiente. Los grupos nacionalistas y plurinacionales celebraron que, por fin, se abra un debate sobre la jefatura del Estado. El centro político pidió calma y garantías institucionales.

El procedimiento del artículo 168 abre un escenario que algunos partidos ya mencionan: tras la disolución de las Cortes, unas nuevas elecciones, un nuevo debate constitucional y un referéndum que podría volver a producir una mayoría favorable a mantener la monarquía parlamentaria.

Nada en el proceso garantiza un cambio; solo garantiza que la decisión sea plenamente democrática.

En un siglo XXI que exige transparencia y legitimidad, la pregunta ya no es si la monarquía debe existir, sino si su diseño actual responde a los estándares democráticos que la ciudadanía espera.

Y el debate, ni en la ficción ni en la realidad, puede hurtarse a la ciudadanía.

 

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lunes, 8 de agosto de 2022

Narciso



 Solo desde un transtorno psicotico compartido, idea delirante que se mantiene por más de una persona, o desde la “sumisión bien pagada” puedo explicarme la falta de crítica en los diputados del Grupo Parlamentario Socialista para con el comportamiento de su jefe de filas, don Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

 

Alguien próximo a Ferraz me confesaba en diciembre de 2014 que se habian equivocado con Sánchez. Entiendo que dada su larga experiencia no erraba en su diagnóstico.

 

En la entrevista que le realizó el señor Jordi Evole, tras su "renuncia", en Comité Federal, como Secretario General del PSOE, quedó claro quienes eran sus enemigos: el IBEX, los fumadores de puros..., y cómo iba a vengarse de ellos.

 

Unos años antes un militante vinculado a anteriores gobiernos socialistas me expresaba que en el PSOE habia estalinistas. Lo que no entendí plenamente en aquel momento hoy se me presenta meridianamente claro: Los fines justifican a los medios. 


Sin llegar a los “gulag” vemos desaparecer de la escena política a todo aquel que al presidente Sánchez le resulta innecesario o molesto para su sentido grandioso, su propia importancia, sus fantasias de éxito ilimitado, su poder, su brillantez…


Como Eco en el mito de Narciso no dejaré de repetir los versos de Salvador Espriu: De vegades és necessari i forçós/que un home mori per un poble,/però mai no ha de morir tot un poble/per un home sol:/recorda sempre això, Sepharad.


Espero que, como castigo a su engreimiento, en la contemplacion de su propia  imagen se  arroje a las aguas.

 

 

 

 

 

 

martes, 27 de octubre de 2020

¿Totalitarismo transitorio o persistente?

 


Este estado de alarma garantiza, no la más eficaz lucha contra la pandemia; garantiza la impunidad de los gobernantes. Y hace, con ello, de los ciudadanos siervos. Gabriel Albiac en Seis meses de dictadura

 Ante esta situación de “autoritarismo transitorio” que tan correctamente define y denuncia Albiac se me ocurren algunas soluciones, por este orden:

Que don Pedro Sánchez, reconociendo en un inisual gesto de honradez su ineptitud, soberbia e impudicia, dimita como Presidente del Gobierno. 

 Que, a la sazón, la Jefatura del Estado, al amparo de los artículos 56,  61 y 62 de la Constitución Española (CE), haga propuesta de un nuevo candidato de consenso, con el encargo de formar un Gobierno de Salvación Nacional. 

Que la Fuerzas Armadas, al amparo del artículo 8 de la CE, garanticen  la soberanía e  independencia de  España, defiendan su integridad  territorial  y el ordenamiento constitucional. 

 En última instancia recordar los versos de Salvador Espriu en el poema XLVI de su Pell de Brau: 

De vegades és necessari i forçós/que un home mori per un poble,/però mai no ha de morir tot un poble/per un home sol:/recorda sempre això, Sepharad./


martes, 29 de septiembre de 2020

...todo es fugaz y efímero!

 Apreciados Pedro Sánchez P. y Pablo Iglesias T.: 

Cada segundo de vuestras vidas está amenazado de muerte. 

 

Sois contingentes, frágiles y finitos a pesar de las piruetas que realizáis para aparecer como inmortales.

 

Es soberbia e impudicia, que viene a ser lo mismo y acaba en los infiernos.

 

Quizás podáis escapar a una rendición de cuentas ante vuestros coetáneos, espero que no,  pero no eludiréis la suerte postrera del polvo.

 

La memoria, falaz y deformadora, hará mayor la levedad de vuestras vidas.

 

Pedro y Pablo, como el resto, sois mortales. 

 

Descansad en paz.

jueves, 2 de febrero de 2017

Propósitos Año Nuevo



20170102 La arbitrariedad del año nuevo: Mi lista de despropósitos para los días que siguen.

En mi bien ganada situación de pensionista, jubilado, no pienso volver a trabajar para ganarme el sustento. Durante toda mi vida laboral me llenaba de gozo saber que con mi esfuerzo  mantenía a mis mayores hoy disfruto del fruto de mi propio trabajo y del de mis conciudadanos en edad de trabajar.
En la actualidad las opiniones, probablemente intencionadas en la dirección de cambiar el sistema público de pensiones, de algunos agoreros nos tienen más que intranquilos.
Durante mi vida laboral, pensando en la jubilación, pensé y expresé en distintas ocasiones la necesidad de disminuir,  a partir de cierta edad, la carga laboral pero alargando la vida laboral
Entiendo por prolongación de la vida laboral una reducción en el horario con responsabilidades de formación y asesoría, manteniendo parte del tiempo al trabajo específico que se venía realizando.
Esto permitiría seguir manteniendo cotizaciones a la seguridad social, en lugar de disminuirlas, sin reducir la recaudación de impuestos a través del IRPF.



...viejos pero eficientes!

Cuando se miran de frente/los vertiginosos ojos claros de la muerte,/se dicen las verdades:/las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
(La poesia es un arma cargada de futuro de Gabriel Celaya)

Dijo Juan Goytosolo en su discurso de aceptación del premio Cervantes que "alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad de nuestras vidas".
Tengo dudas sobre tal aserto: ¿Pretende Goytisolo decirnos que alcanzada la vejez no cabe ilusión? ¿O acaso la desilusión es un anuncio de la vejez? Cierto es que con los años añadimos limitaciones en nuestra capacidad de sentir y en nuestra capacidad de reaccionar, pero parece seguro que con el paso de los años y la acumulación de experiencia incrementamos el número de conexiones entre neuronas, convirtiéndonos en máquinas viejas pero eficientes y que  "los contaminados" por el Quijote "no nos resignamos a la injusticia".

martes, 5 de abril de 2016

Pactos de la Zarzuela


Desde el pasado veinte de diciembre las distintas formaciones políticas interpretan pro domo sua los resultados electorales: somos la lista más votada; somos la reforma y el cambio; somos lo nuevo contra lo viejo; no queremos a éste ni a aquel…
Tengo la sensación de que los partidos, después de haber votado los ciudadanos, sufren  amnesia selectiva y pasan a ocuparse de sus propios avatares, sus expectativas y ambiciones.

Felipe VI, actualmente único valedor fiable de los intereses de los españoles, debería convocar a los actuales líderes de los grupos parlamentarios con el propósito de recordarles por quién y para qué ocupan sus escaños: los españoles y la promoción de su bienestar.

Sentados, todos, en torno a una mesa, con generosidad, con imaginación, usando la prospectiva, pensando en el equilibrio social: Pactos de la Zarzuela.