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martes, 25 de noviembre de 2014

De nuevo, en torno a la confianza.

"La confianza consiste en contar con que alguien va a salvaguardar nuestros intereses", (J. M. Fuster, Cerebro y Libertad, Editorial Ariel, 2014).

¿Cuándo dejaron los ciudadanos de confiar en los partidos políticos? Ahí, en la cita de J. M. Fuster, está la respuesta: Cuando dejaron de "salvaguardar sus intereses".

La Constitución Española de 1978 sentó claramente, en el Título Preliminar, artículo 1.1, que "España se constituía en un Estado social, propugnando como valores superiores de su ordenamiento jurídico...la justicia, la igualdad..."

Más adelante, la Constitución en su artículo 40  compromete a "los poderes públicos en la promoción del progreso social y económico y en una distribución de la renta más equitativa".

La reforma del artículo 135 de la Constitución, propuesta, de manera quizás irreflexiva, por José Luis Rodríguez Zapatero al, entonces jefe de la oposición, Mariano Rajoy Brey postergó el compromiso social del Estado priorizando la estabilidad presupuestaria y el pago de la deuda y sus intereses. 

La mayoría parlamentaria dejaba de salvaguardar los intereses de los ciudadanos.

Agustín Baeza Díaz-Moreno preguntaba a los candidatables del PSOE, en una carta abierta publicada en nuevatribuna.es de 27 Enero 2014: ¿Vais a llevar al Parlamento en los primeros días de Gobierno la modificación del disparate que se hizo en 2011 reformando la Constitución en su artículo 135? Si contestáis que No cometeríais un engaño masivo al decir a la gente que vamos a dar marcha atrás a los recortes y a recuperar el mini-estado de bienestar que teníamos.

Pedro Sánchez declaraba en una entrevista a la revista Sistema digital, de la semana 17 al 23 de noviembre: La reforma del artículo 135 fue una reforma y como consecuencia de un contexto de debilidad de nuestra economía y una fuerte presión exterior. Fue una medida demasiado dolorosa que además no consiguió calmar la voracidad de los mercados. Es precisamente en momentos de crisis cuando no se puede contraer la inversión pública, sino todo lo contrario. Esta medida ha venido a profundizar la situación de debilidad extrema y fue la antesala de una nueva recesión.

Este martes, veinticinco de noviembre, se debatirá la  propuesta de los Grupos Parlamentarios de IU, ICV–EUiA, CHA: La Izquierda Plural y Mixto, de reforma del artículo 135 de la Constitución Española. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie B, número 146-1, de 29 de noviembre de 2013. 
En el punto 3 del nuevo artículo 135 se lee: El pago de los créditos presupuestarios para satisfacer la financiación necesaria que garantice la cobertura universal de los servicios públicos fundamentales gozará de prioridad absoluta frente a cualquier otro gasto.

Sólo la salvaguarda de los intereses de los ciudadanos, la recuperación y la defensa de España como estado social puede recuperar la confianza de los ciudadanos hacia nuestra formación política.

Nuestro pacto debe ser siempre con los ciudadanos, en prospectiva, proyectados hacia el futuro, sin hipotecas con el pasado, legislando para mantener la homeostasis sociocultural, el equilibrio, la cohesión social. Dictando normas y leyes que mantengan íntegros, los individuos, el grupo y el medio en que vivimos. 

Es obvio que los recursos, aunque finitos, están mal distribuidos. La característica de nuestra formación ha sido desde hace 135 años la redistribución justa y equitativa de las rentas.

 Nuestro voto a favor de la propuesta no puede ser otro que la defensa de los ciudadanos, abriendo una posibilidad de dar marcha atrás a los recortes, que al amparo de aquella nefasta modificación se han producido.

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